Para articular la competencia lingüística en el nivel más detallado del Marco para las Lenguas de las Naciones Unidas, el plan de estudios específico de cada lengua, es indispensable establecer una comprensión compartida de cómo poner en práctica la lengua de manera eficaz. Esta conceptualización se denomina modelo lingüístico.
El modelo lingüístico desarrollado para el Marco para las Lenguas de la ONU desempeña un papel fundamental a la hora de definir cómo se demuestra y evalúa la competencia, y cómo se crean e imparten los contenidos pedagógicos.
La competencia lingüística no sólo abarca el conocimiento de las reglas y el sistema de la lengua; también se aplica a las costumbres, las convenciones y las formas en que se utiliza esta lengua, e incluye elementos socioculturales.
El modelo de competencia lingüística representa
- la naturaleza orientada a la acción de la comunicación humana
- el papel de los usuarios de la lengua, en el centro
- la lengua como sistema (lingüístico); la lengua en uso (pragmática) y la lengua como expresión cultural
El plan de estudios por idiomas se divide en seis documentos independientes, uno por cada lengua oficial de las Naciones Unidas. La introducción constituye una guía específica para quienes participan en programas de formación lingüística, para diseñadores instructivos y desarrolladores de materiales de aprendizaje y evaluaciones lingüísticas.
Basándose en los componentes y categorías del modelo lingüístico, el cuerpo principal del plan de estudios específico para cada lengua se compone de listas, inventarios de los contenidos lingüísticos mínimos e indispensables que deben dominarse para adquirir un nivel de la ONU.
Los inventarios no son exhaustivos ni lineales; los conceptos se amplían con ejemplos siempre que es posible. Los inventarios también pueden ampliarse para responder a necesidades de aprendizaje pertinentes, como campos técnicos o específicos de vocabulario.
El inventario de Competencia Pragmática comprende funciones o actos de habla: lo que hacen los usuarios cuando utilizan la lengua con un fin comunicativo.
El inventario de Competencia Lingüística incluye morfología y sintaxis, y léxico: las herramientas lingüísticas que permiten a los usuarios llevar a cabo los objetivos de aprendizaje (tareas típicas)
La competencia sociocultural explica las convenciones culturales y sociolingüísticas: la adecuación y un planteamiento general sobre cómo abordar los aspectos de la variación, el registro y la competencia intercultural.

El modelo de competencia lingüística se presenta como un semicírculo para indicar los componentes y categorías interdependientes y superpuestos.
Idioma y cultura
En el contexto de las Naciones Unidas, el aprendizaje y la evaluación de cualquier lengua se referirán sistemáticamente a temas social y geográficamente representativos de las realidades culturales, considerando la intersección de la lengua y las expresiones culturales, las relaciones humanas, las reacciones y las actitudes.
Los factores individuales -como la curiosidad y la inmersión o el contacto con la(s) cultura(s) de destino- desempeñan un papel esencial en el desarrollo de las destrezas socioculturales, mientras que la competencia sociocultural no progresa necesariamente en paralelo al desarrollo de las destrezas lingüísticas.
La competencia sociocultural abarca:
- la capacidad de producir y comprender adecuadamente los enunciados
- normas de cortesía
- sensibilidad al registro, dialecto o variedad
- normas de adecuación estilística
- sensibilidad a la "naturalidad”
- conocimiento de las expresiones idiomáticas y del lenguaje figurado
- conocimiento de la cultura, las costumbres y las instituciones
- conocimiento de referencias culturales
- uso del lenguaje mediante habilidades interactivas para establecer y mantener relaciones sociales